Un interior de yate acompaña momentos distintos dentro de un mismo espacio: recibir invitados, cenar juntos, leer en navegación o encontrar privacidad en una cabina. El proyecto parte de la experiencia de quienes viven a bordo y relaciona ambiente, recorridos, almacenaje y mobiliario.
El encargo puede explorar una nueva dirección interior o renovar ambientes existentes. Bocetos y planos permiten razonar sobre el espacio; modelos y renders facilitan la lectura de volúmenes, superficies y luz. En Mallorca, el diálogo considera también documentación disponible, astillero y profesionales designados.